Historia, etnología, paleontología, naturaleza, gastronomía, enología, más de 100 km2 para explorar y disfrutar.
ALPUENTE
Los restos del Jurásico, la belleza musulmana, la sobriedad del Románico, el esplendor de la época medieval, la vida de sus ciudadanos en los siglos XIX y XX... todo esto y mucho más se puede contemplar paseando por la Villa de Alpuente.
Situado en la zona alta de la comarca de La Serranía, a poco más de una hora de Valencia. La villa de Alpuente conserva los vestigios de su esplendoroso pasado, albergando restos del Jurásico, la Edad del Bronce, pasando por los íberos, romanos y árabes. En el siglo VII pasó a formar parte de Al-andalus y en el año 1031 fue declarada taifa independiente. Tal era su prestigio económico y político que llegó a acuñar moneda propia. Alpuente fue capital de un extenso territorio que hoy equivaldría a las comarcas de Serranía y Rincón de Ademuz, además de Sinarca y Arcos de las Salinas
Conquistada por el Cid en el año 1089 y en 1236 tras ser conquistada por el rey Jaime I, Alpuente continuó siendo un lugar de excepcional importancia. En los años 1319 y 1383 se reunieron allí las Cortes del Reino de Valencia. Un edificio de singular belleza en Alpuente en su antigua Aljama, que actualmente alberga el ayuntamiento. Allí se reunía la Bolsa Árabe de Contratación y Gobierno. En el siglo XVI se le adosó una magnífica casa consistorial. De su majestuoso castillo, lo mejor conservado es la Torre del Homenaje y los aljibes y cocinas, recientemente restaurados. Fue construido en época musulmana y habitado hasta el siglo XIX, siendo plaza fuerte en las Guerras Carlistas